domingo, marzo 11, 2007

Mi desprecio más despreciable


Muy bien. ¡Enhorabuena! Tras pagar el viaje a Madrid y los bocadillos (como hacía Franco) a miles de personas para que se manifestasen (esta vez no en la Plaza de Oriente), los dirigentes peperos han conseguido reunir a 350.000 personas a favor de su intento de golpe. ¡Enhorabuena!


Pero incluso si hubieran reunido a un millón (que no cabrían en un trayecto de un quilómetro ni que fuesen un millón de anoréxicos) , quedarían 47 millones de personas en España hartas, más que hartas, de tanta estulticia y de tanta irresponsabilidad. El PP ha sido, lamentablemente, asaltado por la extrema derecha, que ha llevado a cabo una OPA hostil con el beneplácito de unos dirigentes que han demostrado repetidamente su incapacidad para gobernar un país serio. Y en el camino han dejado huérfanos a todo el centro y la derecha moderada del país. Se ha hecho inevitable la aparición de un partido liberal moderado e inteligente.


La extrema derecha que gobierna el PP es la misma que nos metió en una guerra injusta e ilegal, sólo por salir en la foto como palanganeros del emperador; la misma que no sólo fue incapaz de prevenir el terrorismo islamista, sino que sigue negando que los islamistas son capaces de repetir el mayor atentado terrorista de la historia de Europa. La cúpula dirigente del PP prefiere continuar en la mentira que comportarse responsablemente y democráticamente.


Mientras, Esperanza Aguirre (presidenta de la comunidad donde se produjo el atentado) es capaz de decir, sin avergonzarse, que lo peor que ha ocurrido nunca en Madrid ha sido mandar a De Juana a un hospital vasco. ¡Y lo dice en el tercer aniversario de los atentados de Atocha!


Y el PP convoca la manifestación que había de ser la más grande contra el terrorismo y se le olvida tener algún recuerdo, un solo recuerdo por las víctimas del 11-M. ¡Menuda sensibilidad para con las víctimas la suya!


Ya lo ha dicho Pilar Manjón: "Para los violentos, para los fascistas, para los cortos de ideas, para los largos de lengua, para los de bigote, para los de las guerras, para los de las torturas en Guantánamo, para los que no encontraron las armas de destrucción masiva, para los que no sabían ni que existían, para los que nos mintieron entonces, para los que nos mienten ahora, para los que se tambalean cuando no están en el poder, para todos los que justifican todo con el terrorismo... mi desprecio más despreciable".

5 comentarios:

Sr Laporta dijo...

És curiós veure la reacció de l'esquerra demagògica de sempre davant de manifestacions que fins fa 4 dies eren protagonitzades per ells.

Fallarás dijo...

Cuidado, Masllorens, que los buses y los bocatas los conoce bien el PSOE.

Àlex Masllorens dijo...

El dret a manifestar-se és un dret constitucional; no seré pas jo qui ho negui. Només faltaria! Ser colpista és una altra cosa. I voler aconseguir per vies no democràtiques el què no s'aconsegueix a les urnes n'és una altra ben diferent.

A mi, els autocars i els entrepans mai no m'han excitat, francament. Però una cosa és fer-ho en actes de partit i una altra en marxes tipus Plaza de Oriente.

Fallarás dijo...

Hostias, Álex, es que los de Zapatero la están cagando.
Es muy difícil tener la inciativa, tener además el Gobierno, haber marcado estilo y que te los arrebaten: la iniciativa y el estilo.
Una decepción. Si además, tienes en cuenta que se han pasado la legislatura hablando de cigarrillos, hamburguesas, tallas y dietas, pues ya me río de Janeiro.

Anónimo dijo...

Para los amantes de lo ajeno, para los roji-progres, para los cortos de ideas, para los que les das la mano y se toman el brazo, para los de la barba, para los de las guerras (que también estuvieron), para los de las torturas en Intxaurrondo, para los que “de entrada, NO”, para los que extraviaron a Lasa y Zabala, para los que nos mintieron entonces, para los que nos mienten ahora.


Para los amigos del ex presidente del Gobierno (míster X), para los amigos del ex ministro del Interior (míster Y), para los amigos de Otegui, para los amigos de los fondos reservados, para los que no podían volver a perder otras elecciones, para los que volverán a perder las siguientes elecciones, para los que bendicen la kale borroka, para los que ladran cuando hablan, para los que hablan cuando rebuznan.


Para los que se tambaleaban cuando no estaban en el poder, para los que necesitaban estar en el poder “como fuera” para no tambalearse, para todos los que necesitan justificarse ante los terroristas, para todos los que ahora todo lo justifica el acuerdo con los terroristas, para los que me insultan, para los que me injurian, para los que me calumnian, para los que amenazan, para todos ellos, y en mí nombre, mí desprecio más despreciable.