jueves, marzo 15, 2007

La propaganda, según Goebbels

Goebbels era un genio de la propaganda. Unos famosos principios impulsaron su trabajo al frente del nacionalsocialismo, en su batalla contra la discrepancia política y por la uniformidad del Reich. Sus once principios todavía son usados hoy como herramienta propagandística. Son estos:

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización. "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".

6. Principio de orquestación. "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.


¿A qué me recordará a mi todo esto?

4 comentarios:

Fallarás dijo...

tenemos la inmensa suerte de no tener que utilizar las herramientas de este hijoputa. podemos seguir dirigiéndonos a personas inteligentes, de sensibilidad media tirando a alta y contándoles la verdad de lo que pensamos expuesta de manera clara.
Masllorens, digas lo que digas, qué suerte tenemos de no estar metidos en los mecanismos de la política.

(A propósito, ¿qué es eso de que debes aprobar lo comentarios que salgan? No me parece muy democrático...)

juanpablo dijo...

Los desgraciados de la concertación no han hecho otra cosa que usar estos mismos argumentos.

Fernando Caicedo Albarello dijo...

Hola

En Colombia andamos igual con el presidente mesiánico sabelotodo que tenemos en el poder actualmente.

Están aplicando por lo menos 10 de los 11 principios del sagaz y oscuro Goebbles.

Es muy triste que las personas no se percaten de estas estrategias y de la terrible influencia que alcanzan. Caen de una manera sorprendente en la trampa institucionalizada del Gobierno.

Anónimo dijo...

Respetad a los genios y Goebels era uno.